
Señales de que falta gas
- El compresor trabaja sin parar y el refrigerador nunca termina de enfriar.
- El evaporador escarcha solo en una parte y el resto queda tibio.
- Los costados del equipo, por donde bota calor, apenas se entibian.
- Se escucha un siseo suave en algún punto del circuito.
Ninguna de estas señales por sí sola confirma falta de gas: un ventilador detenido o un compresor débil dan síntomas parecidos. Por eso el técnico mide antes de cargar.
Por qué se pierde el gas
Las fugas más comunes aparecen en las uniones soldadas, en el evaporador (sobre todo cuando alguien raspó el hielo con un cuchillo) y en el condensador cuando hay corrosión, algo frecuente en zonas cercanas al mar. También pueden aparecer después de un traslado con golpes.
Cómo se hace una carga de gas bien hecha
- Se confirma que la falla es de gas con mediciones, no por descarte.
- Se busca la fuga y se repara: soldadura o cambio del tramo dañado.
- Se hace vacío al circuito para sacar el aire y la humedad.
- Se carga el refrigerante indicado en la placa, por peso y en la cantidad que pide el fabricante.
- Se revisan presiones y temperaturas con el equipo funcionando.
R134a o R600a: qué gas usa tu refrigerador
La placa o etiqueta del refrigerador dice qué refrigerante usa y cuánto. Los modelos más antiguos suelen usar R134a; muchos de los actuales usan R600a (isobutano), que es más eficiente pero inflamable, y por eso se trabaja con más cuidado y con herramientas adecuadas. No se mezclan ni se reemplaza uno por otro.
De qué depende el precio de la carga
El valor suma tres partes: la búsqueda y reparación de la fuga, el vacío del circuito y el refrigerante. La que más varía es la primera: una unión accesible se repara rápido; una fuga dentro del evaporador de un No Frost toma bastante más trabajo. Te lo cotizamos cuando sabemos dónde está la pérdida.