
Lo que puedes revisar antes de llamar
- Que la perilla o el panel de temperatura no se hayan movido a la posición más tibia.
- Que la puerta cierre bien y que nada impida que selle, como una bandeja salida o un envase grande.
- Que el equipo tenga espacio atrás y a los lados para botar el calor, y que no esté junto al horno.
- Que el ventilador del congelador se escuche al cerrar la puerta (en los No Frost).
- Que no haya una capa gruesa de hielo en la pared del fondo del congelador.
Si después de corregir lo anterior y esperar algunas horas sigue sin enfriar, ya es una falla que necesita diagnóstico.
Si el congelador enfría y abajo no
Es el caso más común en los refrigeradores No Frost. El frío se produce en el congelador y baja por un ducto empujado por un ventilador. Cuando el deshielo automático falla, el evaporador se tapa de hielo, el aire deja de pasar y la parte de abajo se entibia mientras arriba todo sigue congelado.
Las piezas que se revisan son la resistencia de deshielo, el bimetálico, el temporizador o la placa y el ventilador del evaporador. Casi siempre es una reparación acotada que se hace en la cocina.
Si no enfría ninguno de los dos
Si la luz enciende y el motor no suena, el compresor no está partiendo. Antes de pensar en el compresor se revisan el relé de partida y el protector térmico, que fallan mucho más seguido y cuestan mucho menos. En los modelos inverter se revisa además la placa que controla al compresor.
Si el motor suena pero nada enfría, la sospecha pasa al circuito de frío: un compresor que ya no comprime o una pérdida de gas.
Si enfría poco y el motor no para
Un refrigerador que funciona todo el día sin llegar a la temperatura puede tener el condensador cubierto de polvo, las gomas gastadas o falta de gas. Las dos primeras se resuelven con una mantención. La tercera exige encontrar y reparar la fuga antes de cargar.
Cuándo llamar al técnico
Si después de revisar lo básico sigue sin enfriar, si hay olor a quemado o si el automático salta al enchufarlo, es momento de llamar. Mientras tanto, mantén las puertas cerradas y pasa lo más delicado a un cooler con hielo. Con la marca, el modelo y una foto, el técnico puede llegar con el repuesto más probable.